BOPV nº 90 · 2017-05-15 · Desarrollo Económico e Infraestructuras
ORDEN de 12 de abril de 2017, de la Consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, por la que se regula y convoca, para el ejercicio 2017, el Programa Interlehian, de apoyo a la participación en licitaciones internacionales.
El plan estratégico de internacionalización empresarial 2013-2016 contempla, en su eje estratégico sexto, financiación y cooperación internacional y multilateral, el siguiente objetivo: «...impulsar y facilitar el acceso de las empresas vascas al mercado multilateral, a los proyectos, contratos y adquisiciones de bienes y servicios ejecutados con el respaldo y financiación de los Bancos Multilaterales de Desarrollo y las Instituciones Financieras Internacionales...». En consonancia con el mencionado objetivo estratégico, la Dirección de Internacionalización puso en marcha, en 2015 y 2016 el programa de ayudas Interlehian. Paralelamente, a través de la Dirección Internacional de SPRI se ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para acompañar a las empresas interesadas licitar proyectos a implementar en tres países de Sudamérica, México, Colombia y Argentina, y que van a ser financiados por el Banco Mundial (BM) o por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Además, se da la circunstancia de que SPRI mantiene un convenio de colaboración con Financiera de Desarrollo Territorial-Findeter, entidad promotora en Colombia de gran parte de los proyectos. Es por ello que, por tercer año consecutivo, este Departamento quiere abordar el apoyo a la participación de la empresa vasca en el mercado de las licitaciones públicas en general, y aquellas gestionadas y financiadas por instituciones de financiación multilateral en particular. Teniendo en cuenta el reducido tamaño de la generalidad de las empresas vascas, el programa fomenta la cooperación interempresarial ponderando más positivamente las iniciativas que las empresas acometan a través de alianzas y consorcios creados al efecto. Esta cooperación interempresarial añade complejidad al proyecto, máxime si entre los participantes hay entidades de orígenes geográficos distintos. Si bien es deseable que se aúnen esfuerzos de empresas radicadas en la CAPV, resulta igualmente interesante que una empresa vasca sea capaz de liderar un consorcio internacional llegando algún día a ser referente mundial en un ámbito de actividad concreto. En lo que se refiere a plazos, la convocatoria abierta en tanto no se agote el presupuesto parece el procedimiento más apropiado. Si bien desde SPRI se ha establecido un observatorio que trata de conocer con antelación suficiente los diferentes proyectos a ser licitados en los distintos mercados, la fecha definitiva de la convocatoria, ya sea este de expresiones de interés o de la propia licitación, siempre es una incógnita y la planificación, prácticamente imposible. Del mismo modo que ocurría en 2015 y 2016, la orden establece expresamente que la concesión de la ayuda está condicionada a que el proyecto presentado no resulte finalmente adjudicatario ya que el objetivo buscado es el de compensar un esfuerzo que pocas veces obtiene su premio y; si ya lo obtiene, esta compensación pierde su sentido. Esta restricción, no obstante, no se aplica a las solicitudes de ayuda para las p