BOPV nº 133 · · Salud
DECRETO 109/2015, de 23 de junio, por el que se regula y actualiza la composición de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Desde las instituciones vascas se ha venido haciendo una apuesta mantenida en el tiempo por la investigación y la innovación, siempre desde la perspectiva de contribuir a la mejora competitiva de las empresas y a la creación de bienestar y riqueza económica y social. Fruto de esta estrategia se ha construido el Sistema Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación, definido en el Decreto 49/2014, de 8 de abril por el que se regula el Consejo Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación, que ha permitido situar a Euskadi en el grupo de regiones de alta innovación de la Unión Europea. El núcleo principal de este sistema lo constituyen los agentes de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación, cuya regulación está recogida en el Decreto 221/2002, de 1 de octubre. Esta normativa tiene su origen en el Decreto 96/1997, de 29 de abril, que constituyó la «Red Vasca de Tecnología», y estableció las relaciones de colaboración y coordinación entre las entidades de investigación tecnológica de Euskadi, determinando sus características y funciones. Posteriormente, el Decreto 278/2000 amplió el alcance de la Red para introducir a los agentes científicos, pasando a denominarse «Red Vasca de Ciencia y Tecnología». Con posterioridad, el Decreto 221/2002 incorporó a los agentes de investigación en salud y a los agentes de Innovación, introduciendo las Unidades de I+D Sanitarias y los Organismos Intermedios de Innovación. Así la Red pasó a denominarse «Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación». La consolidación de esta apuesta por la ciencia, tecnología e innovación, requirió además la creación de otros agentes de carácter singular para asistir al Gobierno Vasco en el diseño, implementación e impulso de nuevas políticas en torno a la ciencia, tecnología e innovación. Esta normativa ha permitido el desarrollo, regulación y consolidación de un conjunto de agentes que ha venido configurando una oferta de investigación y conocimiento avanzado para poder responder a las necesidades de nuestras empresas y de la sociedad en cada momento. Asimismo ha favorecido la creación de una infraestructura científica y tecnológica inteligente orientada a trabajar en red de forma complementaria y coordinada, desde una perspectiva de mercado y de proximidad al cliente. Sin embargo, en la última década, muchos son los cambios que se han producido en el entorno, lo que ha supuesto un proceso de adaptación de la estrategia de innovación en Euskadi y su mayor incardinación con las estrategias europeas. Por una parte, el concepto RIS3 relativo a «las estrategias de investigación e innovación para la especialización inteligente», impulsado desde Europa con el objetivo de favorecer la concentración de los recursos e inversiones en I+D+i en áreas donde existen claras sinergias con las capacidades productivas de la región. Por otra, la puesta en marcha del nuevo programa europeo Horizonte 2020, www.ec.europa./programmes/horizon 2020/, enmarcado en la Estrategia Europa 2020, creada con la do