BOPV nº 52 · · Medio Ambiente y Política Territorial
DECRETO 26/2015, de 10 de marzo, por el que se declara el Biotopo Protegido de Meatzaldea - Zona Minera de Bizkaia.
La secular explotación de los filones de hierro hasta principios del siglo XX en un amplio territorio al noroeste de Bizkaia, ha sido la causa de la denominación de esta área como Meatzaldea o Zona Minera de Bizkaia. Dicha explotación dio lugar a un paisaje de gran singularidad, único en la Comunidad Autónoma del País Vasco, cuyos valores están asociados al legado minero y a su patrimonio cultural, siendo el paraje conocido como «Alta de Galdames» o monte «Grumeran» uno de los mejores representantes en ese sentido. Desde el punto de vista paisajístico y geomorfológico, el modelado kárstico del área posee numerosas manifestaciones externas (dolinas, fuentes, sumideros...), entre los que destacan los lapiaces de agujas, mientras que en el subsuelo, existe una de las mayores densidades de cavernamiento de la Comunidad Autónoma del País Vasco. El ámbito del presente Decreto recoge el sistema kárstico de esta zona como una unidad integrada, lo que supone una oportunidad única para realizar una planificación a nivel de unidad geomorfológica, tanto del endokarst como de la superficie, analizando conjuntamente sus procesos e interrelaciones. Al margen del karst, las cicatrices dejadas por la extracción del hierro suponen uno de los mayores atractivos paisajísticos de esta área. La estructura de filones propia de las calizas ha dado lugar a un paisaje singular protagonizado por las espectaculares cortas mineras nacidas del vaciado de esos filones de hierro. Estos filones han sido identificados como lugar de interés geológico con el código 141 «Filones de hierro» en Laia-El Sauco (Galdames) en el Inventario de la Comunidad Autónoma del País Vasco. La excepcionalidad del valor de este sistema kárstico, hace necesario establecer un régimen de protección que frene los impactos existentes y prevenga las amenazas, principalmente las físicas como remociones y alteraciones de sustrato, todo tipo de vertidos, las actividades extractivas mineras o cualquier otra actividad que pueda alterar las condiciones del karst, incluido el expolio de posibles yacimientos mineralógicos o paleontológicos presentes o que se pudieran hallar. Los valores culturales están asociados a varios monumentos megalíticos, reconocidos como Bien Cultural, y numerosas «haizeolak» o ferrerías de monte, vestigios de la actividad minera desarrollada en el área entre la Edad Media y el desarrollo de la industria moderna. Es durante esta época cuando se fragua un importante patrimonio minero, compuesto por minas, poblados, cargaderos y lavaderos de mineral, así como otras infraestructuras mineras. Este legado, hoy en día en diferentes estados de conservación, son una mezcla de valores arquitectónicos y tecnológicos, en algunos casos de gran significancia social y que muestran una enorme transformación del entorno natural. El patrimonio natural destaca sobre todo en lo referente a la geodiversidad asociada al karst pero no hay que olvidar la presencia de algunos hábitats de interés, como los bosques
Todo el BOPV del 17 de marzo de 2015