BOPV nº 116 · · Lehendakaritza
DECRETO 110/2014, de 17 de junio, por el que se regula el Programa Bonos Elkarrekin.
El «Plan de Paz y Convivencia 2013-2016 un objetivo de encuentro social» aprobado por el Gobierno Vasco prevé entre sus iniciativas el desarrollo de una experiencia de colaboración público-social de las Instituciones con la red asociativa vasca que se ha de vehicular mediante el Programa de Bonos Elkarrekin. En los últimos 25 años, las asociaciones y entidades de la sociedad civil vasca han jugado un valioso papel en la construcción de la paz. El Gobierno Vasco quiere en esta nueva etapa promover la continuidad de esa aportación mediante una estrategia de colaboración entre instituciones públicas y agentes de la sociedad civil organizada. Este Programa tiene un carácter de refuerzo adicional para un nuevo contexto histórico. En esta coyuntura post-violencia es prioritario invertir en convivencia y el Programa de Bonos de Elkarrekin responde a esta prioridad. Mediante este Programa se ofrece a entidades sin ánimo de lucro relacionadas con las temáticas de paz y convivencia, una aportación económica, denominada «bono», por hora justificada de servicios de formación o dinamización en los ámbitos de educación, convivencia local o participación ciudadana, prestados a escuelas, ayuntamientos y otras instituciones, en materias específicas como cultura de paz, derechos humanos, solidaridad con las víctimas, reconciliación o resolución de conflictos. Todas las iniciativas de formación o dinamización que se apoyen desde este Programa tendrán como nexo de unión la promoción del «Compromiso Socio-Educativo Gizalegez». Un marco de bases mínimas para la prevención de la violencia y la promoción de una cultura de paz y convivencia que contempla e impulsa el precitado Plan de Paz y Convivencia. El desarrollo de esta iniciativa implica, en consecuencia, la colaboración entre entidades de la sociedad civil organizada, escuelas, ayuntamientos y otras instituciones y entidades para impulsar los siguientes contenidos: Convivir es aceptar que nuestras perspectivas son siempre incompletas. Para entender este imperativo de realidad es necesario impulsar la experiencia educadora de la aceptación de la limitación de la condición humana. Significa tomar conciencia de que todos y cada uno de los seres humanos somos limitados y precisamente por ello, ni tenemos toda la razón, ni lo podemos todo, ni podemos acceder a poseer toda la verdad. Implica restar a nuestro quiero el factor de nuestra realidad imperfecta. Convivir es aprender a promover las oportunidades entre las dificultades. Para este aprendizaje es fundamental promover la experiencia educadora del valor positivo. Esta experiencia nos permite descubrir que siempre puede encontrarse una alternativa mejor que el fatalismo, la desesperación y el recurso a medios no éticos. Implica sumar a nuestro puedo el factor de nuestra posibilidad inagotable. Convivir es asumir nuestra responsabilidad ética en cada circunstancia. Implica promover la experiencia educadora de profundización en la conciencia ética personal. Somos más