BOPV nº 233 · · Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca
DECRETO 302/2010, de 16 de noviembre, de ayudas a la inversión en infraestructuras ligadas a energías renovables en el sector agrario y silvícola.
Las energías renovables han adquirido una importancia creciente para la consecución de los objetivos de respeto al medio ambiente, ya sea por su menor efecto contaminante o, fundamentalmente, por su posibilidad de renovación. El consumo de energía es uno de los grandes medidores del progreso y bienestar de una sociedad. Por ello, el carácter prioritario y estratégico que merecen las energías renovables, respetuosas con el medio ambiente y con el equilibrio territorial, exige una especial atención en aras a lograr una mayor calidad de vida y un equilibrio social así como la generación de valor y riqueza en nuestra economía. Así se recoge en la Ley 17/2008, de 23 de diciembre, de Política Agraria y Alimentaria, que en su Título III regula la necesidad de que las administraciones vascas establezcan las condiciones jurídicas, socioeconómicas y administrativas necesarias para el fomento de acciones y medidas destinadas a desarrollar el potencial de las energías renovables, impulsando los cultivos ambientalmente sostenibles para su aprovechamiento energético, así como la utilización energética de los residuos como práctica sostenible, entre otras. El Reglamento (CE) n.º 1083/2006, del Consejo, de 11 de julio, por el que se establecen disposiciones generales relativas al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, al Fondo Social Europeo y al Fondo de Cohesión, define los objetivos a cuya consecución deben contribuir los Fondos Estructurales, así como los requisitos que han de cumplir los Estados Miembros y las regiones para beneficiarse de ellos. Por su parte, el Reglamento (CE) n.º 1698/2005 del Consejo de 20 de septiembre de 2005, relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), ha establecido, para alcanzar los objetivos para el periodo de programación comprendido entre el 1 de enero de 2007 y de 31 de diciembre de 2013, el marco jurídico de las ayudas comunitarias a favor de un desarrollo rural sostenible regulándose, entre otras, las ayudas a la inversión en instalaciones ligadas a energías renovables en el sector agrario y silvícola. Esta medida se ha incluido en el «Programa de Desarrollo Rural Sostenible del País Vasco» 2007-2013, aprobado por la Comisión Europea mediante Decisión C (2008) 704 de 15 de febrero de 2008 y modificado mediante Decisión C (2010) 1228 de 2 de marzo de 2010, dentro de la medida «Infraestructuras relacionadas con la evolución y la adaptación de la agricultura y la silvicultura» y contemplada en la submedida 125.2 referida a «Otras Infraestructuras Rurales». Las medidas en el ámbito del medio ambiente han ido evolucionando por iniciativa de los Estados miembros y de la Comunidad Europea, considerando las medidas de las energías renovables una prioridad comunitaria en el ámbito del medio ambiente, como iniciativas a fomentar a largo plazo. […] El texto completo sigue en la publicación oficial.