BOPV nº 75 · · Empleo y Asuntos Sociales
ORDEN de 14 de abril de 2010, de la Consejera de Empleo y Asuntos Sociales, por la que se convocan ayudas a programas con cargo al fondo para la cooperación al desarrollo para 2010.
La sociedad vasca siempre se ha manifestado como una sociedad solidaria y con voluntad de trabajar por conseguir un modelo de relaciones justas para todos y todas. El Gobierno Vasco adecua su acción a esta premisa, trabajando hacia un modelo de desarrollo en el que quepamos todas y todos, mujeres y hombres, nortes y sures. Este desarrollo humano, que se define como la generación y consolidación de las capacidades, libertades y oportunidades individuales y colectivas, es un concepto complejo que incluye numerosas dimensiones altamente correlacionadas la económica, la social, la política, la cultural, la ambiental, de género, la psicológica y diferentes niveles de actuación local, estatal, internacional. Provocar y posibilitar cambios en todos estos aspectos, de manera integral y coherente, sólo es posible apoyando procesos con una perspectiva de actuación ordenada y progresiva en largo plazo. Partiendo de esta premisa, la Consejería de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco apuesta por una cooperación estructural y transformadora. Esta cooperación pretende apoyar los procesos de cambio integrales y a largo plazo, que inciden sobre el conjunto de causas que impiden el desarrollo, que transformen las instituciones, normas, valores, en los diferentes niveles local, estatal e internacional, superando por tanto el apoyo a acciones limitadas en el corto plazo y con el único objetivo de satisfacer necesidades básicas, sin actuar sobre las causas que provocan esas carencias. El desarrollo precisa de cambios estructurales y la cooperación debe actuar en este sentido. Así, y para fortalecer esta apuesta, se puso en marcha una nueva herramienta, el Programa de cooperación para el desarrollo regulado por el Decreto 57/2007 de 3 de abril. Su razón de ser nació de la necesidad de ir acercando el objetivo último el desarrollo, el cambio estructural, la lucha contra la pobreza con los instrumentos de cooperación con los que se cuenta. De esta manera, se espera que, con unas entidades vascas y locales del Sur con una contrastada capacidad estratégica, social, financiera y de gestión, y con unos programas de mayor alcance temporal y financiero, y que cubren completamente el ciclo de vida del programa desde la identificación hasta la evaluación, se planteen procesos de manera más estratégica y coherente, con un impacto a largo plazo mayor que con otro tipo de instrumentos de cooperación. Las características de los programas permiten realizar análisis más completos, establecer indicadores sólidos y realistas y plantear estrategias en un plazo mayor. […] El texto completo sigue en la publicación oficial.