BOPV nº 50 · · Justicia, Empleo y Seguridad Social
ORDEN de 18 de febrero de 2009, del Consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social, por la que se convocan ayudas a organizaciones y movimientos sociales que desarrollan actividades en favor de la paz y los derechos humanos en Euskadi.
Toda sociedad democrática tiene el mandato de fomentar e impulsar en su ciudadanía una cultura profunda de conocimiento y respeto a los derechos humanos y a la paz. Los derechos humanos y la paz constituyen una referencia imprescindible para cualquier modelo de organización social y política que aspire a construirse sobre la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad. El valor superior de la dignidad humana de todas y cada una de las personas supone el punto de partida desde el que ir entrelazando el conjunto de derechos y obligaciones de cada individuo en sociedad, pero sin que quepa dejar espacio, en lo esencial, a que se ponga en tela de juicio la supremacía de la persona hacia cuyo desarrollo y promoción debe orientarse en definitiva la arquitectura social e institucional. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 supuso un hito histórico de la máxima importancia por cuanto, por primera vez, desde una instancia universal se proclaman los derechos que a todas las personas deben serles respetados por el mero hecho de pertenecer a la condición humana. A dicha Declaración Universal pronto habían de seguirle instrumentos más precisos como los Pactos Internacionales de 1966 centrados tanto en los derechos civiles y políticos como en los de índole económico, cultural y social. La proliferación simultánea de Convenciones específicas sobre el genocidio, la discriminación racial o contra las mujeres, la tortura, los derechos del niño, los derechos sexuales, etc., han ido ampliando tanto el ámbito sustantivo de protección de los derechos humanos como mejorando y precisando los mecanismos de garantía y coerción para su efectivo cumplimiento. Pero junto a la declaración de derechos y a la lucha inacabada por su implementación y garantía efectiva en el ámbito internacional resulta imprescindible el trabajo a nivel regional y local. Resulta más urgente que nunca que, bajo el liderazgo del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en cuanto máxima autoridad mundial en la materia, todos los gobiernos se vayan sumando a esta corriente universal. El programa de Gobierno Vasco incluye como prioridad esencial y básica el impulso de la cultura de los derechos humanos y la paz como bloque indivisible, universal e interdependiente. De manera especial el Plan Vasco de Educación para la Paz y los Derechos Humanos 2008-2011 se fija como objetivo impulsar la educación para la paz y los derechos humanos en la sociedad vasca, optimizando los recursos existentes, generando las sinergias necesarias entre los diferentes sectores estratégicos y desarrollando un programa de actuación sistemático, coordinado, permanente y sostenible para informar, capacitar, promover y difundir la cultura de paz y los derechos humanos. […] El texto completo sigue en la publicación oficial.